En ocasiones entre las webs de algunas empresas el responsive pasa desapercibido. Sin embargo, no caen en la cuenta del error hasta que, en plena época del boom de internet en la que se hacen en Google unas 3 billones de búsquedas al día, en su web tienen un porcentaje de rebote brutal y el tráfico cae en picado. Repito e insisto, 3 billones de búsquedas al día. Si esto es sólo Google diariamente podemos ponernos en situación de lugar y pensar en cuantas búsquedas pueden ser al mes, además de plantearnos de cómo es el tráfico en Internet globalmente.

Pese a estos números, que se traducen en una sociedad que usa internet como parte de su día a día, hay empresas que hace un par de años expandieron sus negocios al mundo digital y lejos de crecer se han estancado o están cayendo progresivamente. La mayoría de casos es porque no tienen el responsive de su web hecho o porque tienen fallos de usabilidad.

La importancia del responsive radica en que si un usuario nos visita desde su móvil y no puede navegar por nuestra web o le cuesta, se irá para no volver y formará parte del porcentaje de rebote del Google Analytics. También puede ser malo para la reputación de tu empresa, ya que da la impresión de descuidada. Recordemos que el tráfico desde dispositivos móviles es ya el 50% del tráfico de internet. Casi nada.

¿Qué es el responsive?

El diseño responsive, o responsivo como dicen algunos, es una técnica de diseño web cuyo objetivo es que la web final que se adapte a varios dispositivos. Esto es que si abres una página web desde un móvil, tableta u ordenador, en cada uno de los dispositivos los elementos de la web se adaptaran para que se pueda navegar e interactuar con la web de forma cómoda y legible. ¿Nunca te ha pasado que entras en una web desde el móvil y su letra es minúscula o que para clickar en el menú tienen que tener una precisión digna de un francotirador? Eso es porque no es responsive y estás viendo tal cual como se vería en el ordenador.

Por ejemplo, en nuestra web puedes ver como es el home en un ordenador de sobremesa y cómo se ve en el móvil:

Si te fijas, hay elementos que desaparecen y otros que se añaden. Esto no es lo mismo a como se hacía hace años que las webs tenían versión móvil en la que te redirigian a un subdominio m.dominio.com. Esta tecnología por ejemplo la sigue usando Wikipedia. El responsive no se basa en el dispositivo en sí, sino en el tamaño de su pantalla gracias a las media queries de CSS. De
esta manera conseguimos unificar los archivos de una web, pero adaptándonos a diferentes dispositivos teniendo en cuenta el tamaño de su pantalla.

Hoy en día existen una gran variedad de frameworks para que la labor de hacer el diseño responsive de una web sea más fácil y rápido. Entre los más destacados están:

Repite conmigo, Res-pon-sive

Muchas empresas no tienen su web actualizada como deberían y en algunos casos incluso aunque parte de su negocio viva del digital. Puede sonar extraño, pero pasa. Mayoritariamente pasa porque en las empresas, concretamente en las pequeñas (y en ocasiones no tan pequeñas), quien toma las decisiones es un experto en su negocio, pero no sabe de digital o marketing. Esto no está mal, pero si sabes cuales son tus lagunas deberías rodearte de proveedores que te aconsejen para tener tu negocio los más optimizado posible. ¿Requiere de una gran inversión? La verdad es que no, pero sí tienes que estar dispuesto a gastarte dinero. Como dicen los americanos “Money calls money”, que viene a traducirse en que el dinero llama al dinero. Simplemente para ganar dinero hay que invertir dinero.